miércoles, 22 de agosto de 2007

INTERVIU Y LA ESTUPIDEZ SUMA


Por:Salima Abdeslam Aisa

Fuente: wwww.melillahoy.es

Perpleja observo las afirmaciones que se realizan en la publicación de la conocida revista Interviú y que vienen a remover la basura ya vertida por el Instituto El Cano hace algún tiempo. Es increíble como en un país como España, dentro de la Europa de la modernidad y el entendimiento, en pleno siglo XXI, se siga, erre que erre, limitando el cerebro usado para la reflexión al más simple y medieval juicio digno de personajes tan reprobados por la historia como Torquemada o Cisneros, en plena Inquisición Española.

Querer demostrar la "fiabilidad" de las tropas de Melilla y Ceuta basándose en la condición religiosa de sus integrantes es la cosa más anticonstitucional que puede verse hoy en día, y el problema no es ese, sino que se habla del asunto con una naturalidad alarmante, al no verse en ello ningún tipo de afrenta. Pues bien, la población española, después de la firma de la Carta Magna, aceptó no juzgar a ninguno de sus ciudadanos por cuestión de raza, sexo o religión. Es más, mientras la raza y el sexo son condiciones "evidentes", la religión es el aspecto más privado de la vida de una persona, tanto es así, que el grado de fe, su pertenencia a determinada comunidad religiosa o sus actividades religiosas no pueden ser consideradas "estándares" sino individuales, haciendo de este modo imposible "catalogar" a individuos por su pertenencia a un colectivo religioso.

Interviú, como ya lo hizo el Instituto El Cano, entra al trapo cuando pone de relieve la "desconfianza" de ciertos sectores de la población ante el hecho de que en Ceuta y Melilla, hay una importante cantidad de individuos que supuestamente profesarían la religión islámica y prestarían sus servicios en las tropas destinadas en la ciudad. Esta desconfianza partiría de la base (tanto estúpida como ingenua) de que esta población podría tener conexiones con el terrorismo internacional, simplemente por su supuesta profesión del Islam. Esta afirmación, que por supuesto ponen en boca de individuos y sectores poblacionales anónimos, atentan contra la imagen y honor de toda una comunidad de musulmanes españoles, contra la convivencia, contra la Constitución Española y los pilares básicos en los que se sustenta. No se debe permitir que cuestiones como ésta salgan a la luz para dar publicidad a un tipo de raciocinio tan pobre y rancio, pues con este tipo de reportajes no se consigue construir sino todo lo contrario, y una de las obligaciones del periodista es precisamente no usar su profesión para dar voz a los que pretenden emponzoñar la armonía y convivencia de diferentes comunidades y confesiones de nuestro país. Por otra parte, no puedo llegar a entender cómo se podría apuntar con el dedo a alguien en su trabajo por su condición religiosa, como si ésta fuera evidente. Me pregunto si para hacer el cálculo han mirado una lista de nombres y así clasificado a los soldados por su religión. Sepan los señores de Interviú que yo conozco a un Mohamed judío, una Fátima cristiana y un Miguel Ángel musulmán... por ilustrar de una manera clara el prejuicio.

Los soldados destinados en Ceuta y Melilla, así como los Guardias Civiles y Policías Nacionales, sean de la religión que sean (que para eso son libres de creer en lo que quieran) están haciendo una labor impecable. Si en algo se les puede recriminar, nunca será por sus creencias religiosas, puesto que éstas son privadas y personales. La publicación de este artículo y su anterior relacionada encuesta en el Instituto El Cano deben ser denunciadas y condenadas por alterar la convivencia en nuestro país e incitar el odio racial, no basta con un simple "tirón de orejas", pero para ello hacen falta representantes dispuestos a "mojarse" más de lo que lo ha hecho el señor Conesa.

1 comentario:

Eladio dijo...

Instituto Elcano, Juan Sebastián Elcano...